Probablemente te hayas hecho esta pregunta alguna vez debido a que trabajas un gran número de horas al día e incluso pones en riesgo tu salud a veces por ello pero no consigues los resultados esperados.

Esto se debe a que en muchas ocasiones, debido a algunas condiciones de trabajo o la cantidad de estímulos a los que uno está sometido diariamente, no consigue centrarse y sacar el mejor rendimiento de sí mismo. Por ello, vemos necesario hablar sobre la productividad personal y cuáles son los consejos que puedes seguir para aprovecharte de esto.

Los beneficios de aplicarla a tu trabajo, estudios e incluso a otros aspectos de tu vida suponen un gran bienestar y a veces es más sencilla de lo que creemos. Pero, lo primero que tienes que saber, es que no son unas reglas obligatorias que cambiarán tu vida, es cierto que cada persona es de una manera y uno debe saber cómo es y qué le puede funcionar o no.

¿Qué es la productividad personal y por qué se ve motivada?

Cuando una persona dice o dicen de ella que es productiva, uno se está refiriendo al hecho de que está logrando aprovechar sus horas de trabajo dando lo mejor de sí mismo, mostrando gran esfuerzo y dedicación en su labor. La idea no es llegar al objetivo, sino hacer el camino hacia él más sencillo y obteniendo el mejor resultado posible.

Es decir, no es lo mismo trabajar y cumplir con lo exigido, que haberte esforzado por conseguir algo notable de lo que te sientes orgulloso y que repercute en tu bienestar posteriormente.

En los tiempos que corren, muchas veces las prisas, las fechas de entrega, cumplir con horarios o todo lo contrario, encontrarte con la posibilidad de trabajar desde la comodidad de tu casa, pueden generar varios extenuantes que consigan que no rindas al máximo:

Estrés
Desgana
Distracciones
Estar enfermo
No adaptarte a los cambios de tiempo

Cualquier factor externo pueden llegar a romper la magia de la productividad. Por ello, es importante que sepas que no hay ningún patrón específico para alcanzarla pero sí pequeñas ayudas que te permitirán tener un control sobre tu trabajo.

Rediseña o crea desde el principio un calendario

Crear un calendario es mucho más útil de lo que piensas. Gracias a él, fijarás tus horarios, motivaciones externas, cuáles son los objetivos que quieres cumplir en un mismo día y obtendrás un enfoque visual y ordenado para tu rutina diaria.

Utiliza colores, crea algo llamativo, no te dediques únicamente a escribir en un papel una lista de color negro sistemática y repetitiva que no te estimule y que pueda conseguir que no la tomes en cuenta. Motívate desde el principio y dedícale tiempo a la organización de tu propio calendario diario, lo acabarás agradeciendo.

Las tareas realízalas de una en una

No importa la carga de trabajo que tengas en la jornada diaria, lo importante es priorizarla y organizarlas una detrás de otra.

Muchas veces ocurre que empezamos una, dejamos otra a la mitad, pasamos más de media hora preguntándonos qué queremos hacer hoy y al final esto genera estrés. Por ello, es importante saber organizarlas.

No importa el orden realmente, puedes empezar por lo que más te guste o menos te llame la atención, la idea es ir centrándolas en un horario e ir acudiendo a ellas de forma individual. Verás que, con paciencia podrás ver que esto genera grandes resultados.

Además, es la única forma de obtener un buen resultado a la hora de crear rutinas que es bastante importante en el ámbito laboral.

Así que este es tu momento para decirle adiós a las excusas que te pones a ti mismo y con las que acabas atrasando algunas de tus actividades. Es hora de que cojas las riendas y des lo mejor de ti a nivel laboral.

Aléjate del móvil cuando no sea necesario y tómate descansos

Hoy en día en el móvil lo tenemos todo. Por ello, cuando no esperes ninguna llamada ni sea absolutamente necesario, mantenlo alejado para conseguir evitar distracciones que hagan que tu jornada laboral sea más llevadera para ti pero que al final te hagan perder más tiempo del que crees.

Por ello, es importante que si quieres tomar el aire en algún momento o simplemente despejarte, sepas cuál va a ser el tiempo que le dediques al descanso. Ahí, en ese intervalo, intenta aprovechar para gestionar tus intereses con tu teléfono móvil o desconecta de la forma que consideres más conveniente.

Se recomienda que te centres bien en estos tiempos de descanso y le des tanta importancia como al trabajo porque así conseguirás evitar la procrastinación y reducirás tus niveles de ansiedad.

Si trabajas desde casa, levántate temprano

Aprovecha el máximo las primeras horas del día en las que estás menos saturado si tienes la oportunidad y tu horario no es de tardes.

En el caso de trabajar desde la oficina o tener un horario que no ocupe las primeras horas del día, intenta levantarte pronto para poder organizado cómo va a ser tu día o aprovechar para quitarte de en medio las tareas diarias relacionadas con el hogar o la compra y así no pensar en ellas mientras estés trabajando.

Sigue estos pequeños trucos y verás la mejoría de los resultados

No lo conseguirás en un día ni en dos pero si aplicas esto a tu rutina diaria y eres paciente, podrás comprobar su eficacia. Además, también te permitirá conocerte a ti mismo y poder ir adaptando todos estos consejos y añadir muchos más a quién tú eres y a cómo son tus ritmos. Por ello, es muy importante que no olvides la insistencia y la perseverancia contigo mismo.

Ahora sí, ya sabes qué es la productividad personal y cómo puedes conseguirlas, así que, ¡adelante! Si crees que se nos ha olvidado algún truco más, no te olvides de dejarlo en los comentarios.